Si te gusta el turismo responsable y buscas experiencias auténticas que te conecten con el territorio real, la red Migrantour te propone itinerarios urbanos a kilómetro cero que valorizan el patrimonio cultural de la ciudad con una mirada multicultural. La historia de los barrios obreros y de las migraciones de diferentes épocas crean una red de barrios periféricos con historias desde los márgenes que promueven la cohesión y la inclusión social.

Cuando pensamos en Milán, lo habitual es que vengan a la mente la imponente fachada del Duomo, las exclusivas tiendas de la Galleria Vittorio Emanuele II o el bullicio cosmopolita del distrito financiero. Sin embargo, la verdadera alma de la ciudad late con fuerza en sus barrios periféricos, en calles donde conviven decenas de culturas y donde la historia urbana se escribe cada día a través de la integración y el arte.

En la Ciudad Metropolitana de Milán (que comprende la ciudad capital y los 132 municipios de su área metropolitana) viven aproximadamente 3,25 millones de personas, de los cuales 200 mil son extranjeros, provenientes principalmente de Egipto, Filipinas, China, América Latina y Europa del Este. En un clima de polarización institucional con respecto a los migrantes en Europa, iniciativas como Migrantour cobran un valor político y social insustituible: caminar por los barrios no es solo un acto de ocio alternativo, sino una respuesta directa y pacífica que desmonta los prejuicios xenófobos, demostrando que la diversidad no es una amenaza, sino el verdadero motor de la vitalidad urbana contemporánea.

Migrantour es una red de recorridos a pie interculturales que nació con un propósito claro: transformar la mirada con la que visitamos las ciudades. Lejos de las típicas rutas turísticas estandarizadas, estos itinerarios están diseñados y guiados por acompañadoras y acompañadores interculturales (habitantes de origen extranjero, mediadores culturales y artistas locales) que conocen el territorio desde dentro.

No se trata simplemente de caminar por una calle, sino de escuchar historias reales, entender cómo las migraciones han modelado el paisaje urbano y descubrir tiendas, centros sociales y expresiones artísticas que el turismo de masas suele pasar por alto por no estar en el centro de las ciudades.

Los barrios multiculturales de Milán

Migrantour  cuenta con varias rutas fascinantes que exploran distintas zonas de la ciudad. Desde los monumentos que cuenta la II Guerra Mundial y las tiendas de productos étnicos hasta los proyectos de reurbanización a través del arte urbano y los coloridos murales, cada itinerario ofrece una perspectiva única. Es una oportunidad de oro para conectar con el tejido social milanés, apoyar iniciativas locales y aprender a viajar con los ojos (y la mente) bien abiertos.

Los barrios que orbitan alrededor de Via Padova fueron el primer recorrido de Migrantour Milán. Considerada la calle más ·multicultural” de Milán, el paseo es un viaje por el mundo entero, con una visita al mítico Parco Trotter, un parque escolástico modelo, a la Casa de la Cultura Musulmana y a las famosas casas de ringhiera, típicas de las migraciones internas del 1900.

La calle Paolo Sarpi, conocida como la Chinatown milanese se ha convertido con los años en un perfecto ejemplo de mezcla entre los típicos comercios chinos y las tiendas históricas del centro de la ciudad. El itinerario incluye  los huertos urbanos de gestión colectiva recientemente dedicados a Lea Garofalo, víctima de la ‘Ndrangheta, para luego recorrer la zona peatonal con tiendas y restaurantes chinos. A través de estas visitas se descubrirán los diferentes aspectos de la cultura china, desde la caligrafía, la medicina y la artesanía, pasando, por supuesto, por la comida. 

Otro recorrido muy especial es el de Porta Venezia, un recorrido que serpentea por el interior de la zona del antiguo Lazareto de Milán (lugar donde se recluía a los enfermos de las diferentes pestes que azotaron la ciudad), en las inmediaciones del Corso Buenos Aires, un sentido homenaje a la ciudad que acogió a millones de migrantes italianos durante el siglo pasado. Visitar una iglesia ortodoxa, reflexionar sobre la migración actual especialmente procedente del Cuerno de África y deleitarse con la cocina del mundo son algunas de las opciones que permite este paseo.

El descubrimiento de un antiguo borgo que se extiende a orillas del Naviglio della Martesana y que, por su belleza, se ganó el sobrenombre de la “pequeña París de Milán” nos lleva a Gorla, un barrio tristemente recordado por el bombardeo a una escuela durante la II Guerra y cuya identidad obrera presenta uno de los teatros de periferia más importantes de la ciudad: el TeatroOfficina.

Nuevas rutas

Recientemente Migrantour Milano ha desarrollado dos nuevas rutas: Niguarda Centro y Parco Nord, que valorizan e invitan a descubrir los barrios del norte de la ciudad, entre historias de rebelión antifascista, naturaleza y nuevas diásporas.

La iniciativa se lleva delante en la ciudad gracias a ACRA, una organización no gubernamental que ha creado y sostenido este proyecto desde 2010. La red de paseos Migrantour se extiende además a otras ciudades italianas como Torino. Bergamo, Nápoli y Roma, y a una extensa lista de países europeos.

Los recorridos no son fijos, es necesario contactar con ACRA para reservar un lugar o preguntar los próximos tours. Para informarse sobre los mismos es aconsejable seguir la cuenta de instagram @migrantormilano.